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martes, 13 de febrero de 2018

ENSEÑANZA LIBRE


Apropósito cómico lírico en un acto.
Texto de GUILLERMO PERRIN y MIGUEL PALACIOS.
Música de GERONIMO GIMENEZ.
Estrenada el 11 de diciembre de 1901 en el Teatro Eslava de Madrid.

Elenco del estreno

Pura y Fe: MARIA LOPEZ MARTINEZ; La monjita: MARIA LUISA LABAL; El Director: y el Jilguero: VALERIANO LEON; Don Saturnino: JOSE ONTIVEROS; Federico y Agapito: ROBUSTIANO IBARROLA; Lolita y Caridad: LEONOR DE DIEGO; Soledad y Esperanza: DOLORES PLA: El maestro Vihuela: GABRIEL SANCHEZ DE CASTILLA, entre otros.

TEATRO ESLAVA DE MADRID
La obra

    Perteneciente al género sicalíptico (se define por su propia etimología: del griego sicon -higo- y aleifo -untar, frotar-) que tenía su "templo" en el Teatro Eslava, y cuyos espectadores no se despepitaban por las cuerdas vocales de las tiples. No obstante la música excede colmadamente a lo exigido por el panorama piernográfico, mereciendo elogios de tipo musical, el preludio y la gavota principalmente.

El compositor



El compositor Gerónimo Giménez (grafía de la que él gustaba) nació en Sevilla el 10 de octubre de 1852 y murió en Madrid el 19 de febrero de 1923. La fecha, y aun el lugar, de nacimiento no están exentos de polémica, yo cito los datos del Diccionario de la Zarzuela, contrastados según ellos con la partida de bautismo, pero en la Historia de la Zarzuela de Arnau se cita el año de 1854  y  se hace eco de que en algunos lugares figura como gaditano y nacido en 1858 y tanto en “El libro de la Zarzuela” como en la Enciclopedia Espasa figuran el 10 de octubre de 1854 como fecha de nacimiento. En su niñez se traslada su familia a Cádiz, en donde 1864 ingresa como primer violín en la orquesta del Teatro Principal y en 1866 debuta como director de orquesta. Desde 1874 hasta 1877 está en París estudiando en su Conservatorio donde se relaciona con Sarasate, Chabrier, Lalo, Saint Saens y Debussy al que venció en premio de piano. De vuelta a España, primero en Cádiz y luego en Madrid gana gran prestigio como Director de Orquesta, contribuyendo además a la difusión de la música. Fue Director de Orquesta del Teatro Apolo, del de la Zarzuela, de la Unión Musical Española y de Sociedad Madrileña de Conciertos. Como compositor estrenó ingente cantidad de zarzuelas, la mayoría de ellas, como es habitual en el género, sobre libretos de poca calidad. En ellas destaca su españolismo, pese a su formación parcialmente francesa, y su gracia (fue llamado por Vives el “músico del garbo” y por otros considerado como el antecedente de Falla, así como LA TEMPRANICA precursora de LA VIDA BREVE) y desde la primera EL VERMOUTH DE NICOMEDES (1885) destacaré, sólo por señalar las que me consta que han tenido trascendencia fonográfica, las siguientes: LOS VOLUNTARIOS (1893 y cuyo pasodoble fue exaltado por el espíritu popular a la categoría de himno nacional, como antes había ocurrido con el “Viva España” de Chueca, todo ello según Arnau), EL BAILE DE LUIS ALONSO (1896), LA BODA DE LUIS ALONSO (1897), LOS BORRACHOS (1899), LA TEMPRANICA (1900), EL BARBERO DE SEVILLA (1901, con Miguel Nieto), ENSEÑANZA LIBRE (1901), LA TORRE DEL ORO (1902), EL HÚSAR DE LA GUARDIA (1904 con Amadeo Vives), LA GATITA BLANCA (1905 también con Vives), CINEMATÓGRAFO NACIONAL (1907), EL PATINILLO (1909) y SOLEARES (1919). Desde entonces se produjo su dramático declive, no pudiendo ni siquiera conseguir, como pretendió, una cátedra en el Conservatorio de Madrid, muriendo en la más absoluta pobreza.

Los  libretistas

Miguel de Palacios Brugueras nació en Gijón en 1863 y murió en Covadonga el 3 de octubre de 1920, estudió Medicina pero no ejerció. En solitario escribió alguna obra como la opereta “El rajá de Bengala” con música de Rafael Calleja pero casi todas sus obras, unas 140, las compuso “al alimón” con su “hermano siamés del género chico” Perrín, todas ellas dotadas de elementos dramáticos y cómicos, aunque el sentido del humor sea la constante de sus obras  y entre ellas destacaron: CERTAMEN NACIONAL y CUADROS DISOLVENTES de Nieto, PEPE GALLARDO de Chapí, ENSEÑANZA LIBRE y LA TORRE DEL ORO de Giménez, LA CORTE DEL FARAON de Lleó, BOHEMIOS y LA GENERALA de Vives, EL BARBERO DE SEVILLA de Nieto y Jiménez y “EL HUSAR DE LA GUARDIA de Vives y Giménez.
Perrin Vico y P. Brugueras

Guillermo Perrín Vico, nacido en Málaga en 1857 y muerto en Madrid en 1923, estudió Derecho, pero no ejerció. En solitario escribió algunas obras como MONOMANIA MUSICAL y EL GRAN TURCO de Manuel Nieto y LA CUNA de Chapí, pero casi todas sus obras, unas 140, las compuso “al alimón” con su “hermano siamés del género chico” Perrín, todas ellas dotadas de elementos dramáticos y cómicos, aunque el sentido del humor sea la constante de sus obras  y entre ellas destacaron: CERTAMEN NACIONAL y CUADROS DISOLVENTES de Nieto, PEPE GALLARDO de Chapí, ENSEÑANZA LIBRE y LA TORRE DEL ORO de Giménez, LA CORTE DEL FARAON de Lleó, BOHEMIOS y LA GENERALA de Vives, EL BARBERO DE SEVILLA de Nieto y Jiménez y “EL HUSAR DE LA GUARDIA de Vives y Giménez.

Sinopsis

    La acción tiene lugar en el Madrid contemporáneo a la composición de la obra. En el primer cuadro aparecen el Director de un colegio liberal, Don Saturnino y Federico. El primero, de un  modo locuaz, requiere cual es el interés de su visita. Don Saturnino le explica que es viudo y padre de una niña angelical a lo que Federico señala que él será en el futuro su marido. Como ha sido educada en un colegio de monjas francesas no está preparada para el futuro. Así que requieren del Director que la matricule en su institución. Aparece una alumna vestida de cupletista francesa que se presenta como modelo de educación y que canta un cuplé muy picante. Tras escucharlo, Federico se siente muy preocupado y pregunta al Director si a su prometida le enseñará este tipo de piezas, a lo que el Director contesta que, en su caso, sólo la educarán para ser una buena madre de familia. Aparece la niña, de nombre Pura, que indefectiblemente se queda ya como interna en el colegio. Aparecen varias tiples con guitarras y cintas, dirigidas por el maestro Vihuela. De improviso y con la sorpresa de todos, Pura pide cantar y entona el célebre tango del morrongo, una pieza también de corte muy picante que llama la atención de los presentes que, sin embargo, celebran su talento. A instancias del Director, Pura le comenta que todo esto lo ha aprendido de sus vecinos y requiere a sus profesores "que hagan el favor de enseñármelo todo". Tras una lección de vestuario, Pura muestra su dominio en el medio, con regocijo del Director. Aparece el Jilguero, antiguo alumno de Vihuela, que quiere marcharse a París con su compañía, compuesta por tres jóvenes, Fe, Esperanza y Caridad que cantan también un número de presentación, que cuenta con la aprobación de Vihuela quien les expresa sus mejores deseos para que triunfen en Francia. Aparece entonces Doña Consuelo con Agapito, el único hijo que vive de los seis que tuvo la señora. Es un hombre muy triste a quien sus relaciones con las mujeres no le han ido nada bien. Ante tan grave situación, y visto que no tiene otro tipo de arreglo, Vihuela opta por regalarle unas castañuelas por aquello de "más alegre que...", con éxito, ya que el joven parece marcharse curado. El cuadro tercero tiene lugar en una sala. Las alumnas bailan con el entusiasmo de los profesores. El Director se dirige a todos y presenta a un reportero y un fotógrafo que viene a realizar un reportaje para la revista Nuevo Mundo con lo que ello supone de prestigio. Pura se ofrece a guiarles por todas las clases, desde las de declamación y artes hasta las correspondientes a gimnasia y natación. En el cuadro cuarto aparecen de nuevo Don Saturnino y Federico que, como llevan un mes sin ver a Pura, la echan de menos. El primero sin embargo tiene otras intenciones también. Confidencialmente, le señala a Federico su interés por volver a casarse, con la sorpresa de éste. Cuando llega el Director, Don Saturnino le pide ayuda para encontrar una joven que quiera casarse con él. Aparecen las niñas preparadas para la clase de natación. Al despojarse de sus albornoces, Don Saturnino y Federico se llevan las manos a la cabeza, ya que consideran que estas clases son poco menos que una perversión. El padre y el prometido le exigen a Pura que se vaya a casa. El Director le recomienda que se case con Federico y le asegura a éste que la alumna está sobradamente preparada para el matrimonio.
   
Índice de escenas

    Apropósito cómico lírico en un acto con los siguientes números musicales:

Acto único: 1. Preludio, escena y cuplé del ratón "Señor Director, señores que tal". 2a. Seguidillas "Como los pajarillos van en pareja". 2b. Soleá "Si me da permiso señor Director cantar yo quisiera". 2c. Tango del morrongo "Arza y dale yo tengo un morrongo". 2d. Sevillanas "También bailo sevillanas". 3. Terceto "Fíjese usté Vihuela como se saben poner las tres". 4. Gavota "El verbo bailar ha salido bien". 5. Vals de las nadadoras "Aquí estamos todas señor Director".

Personajes

    Los principales son:    

Pura: Niña angelical que quiere que se lo enseñen todo. Tiple.
La monjita: Tiple.
El Director: Actor cantante.
Federico: Prometido para el futuro de Pura. Actor cantante.
Don Saturnino: Padre de Pura. Actor cantante.
Vihuela: Profesor de música. Actor cantante
Agapito: Triste reconvertido. Actor cantante.

Discografía

    No conozco versión completa y sólo grabaciones de la Gavota, instrumentales las de Antonio Capdevila (1931), Rafael Frühbeck de Burgos (1966) y Enrique García Asensio (1975) y, además, cantada por Antonio Lagar y Alicia de la Victoria, la de Igor Markevitch para Philips 1968. El catálogo de la Biblioteca Nacional cita la "Habanera de las ligas" (debe ser el nº.3 de la partitura) interpretada por Rosario Soler dirigida por Pascual Marquina en 1917. (El Diccionario de la Zarzuela cita esta versión como cantada por Adriana Soler).

Videograbaciones

    En la película "Las cosas del querer" dirigida por Jaime Chavarri en 1989, Angela Molina canta el tango del morrongo "Arza y dale yo tengo un morrongo".
   
Bibliografía

    He utilizado la siguiente:

“El mundo de la Zarzuela” de Salvador Valverde
“Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.        
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.    
“Historia de la zarzuela”, volúmen I, de Juan Arnau (Zacosa).     

Marbella, 18 de enero de 2011

Firmado:   Diego Emilio Fernández Alvarez


Esta y otras Reseñas de Zarzuelas, las podéis encontrar en nuestra página web:
http://www.lazarzuela.webcindario.com

 EL BARQUILLERO


La obra
Esta zarzuela se estrenó en el Teatro Eldorado de Madrid el 21 de julio de 1900, figurando en los principales papeles del estreno Amparo Taberner como Pepillo, Srta. Miralles como Socorro, Leocadia Alba en Prudencia, José Mesejo en Eugenio, Emilio Mesejo en cabo Melgares, Eliseo Sanjuán en Lunaritos y Sr. González en Cayetano. La obra, según Luis García Iberni, colaborador en este caso del Diccionario de la Zarzuela, no tuvo buena acogida en la crítica al principio, pero sí gozó del aplauso del público y Arnau se hace eco de que tras su eventual paso veraniego por el teatro del estreno, la zarzuela se consolidó siendo un éxito de los que hacen época en el Teatro Príncipe Alfonso y aun más en el Teatro Apolo en que se mantuvo una época verdaderamente larga de triunfo.

    Dentro de una partitura muy inspirada, aunque no estimada a la altura de otras muchas que llevan
 
Amparo Taberner
Emilio Mesejo
su firma, destacan tres números, el dúo de Pepillo y Melgares “Mi oficio es el oficio más desahogao”, que nos ofrece un paseo por diversos ritmos hispanos tales como la marcha, el pasodoble, la polka, la habanera o el zapateado; la romanza de Socorro “Cuando está tan hondo” inspiradísima y de gran mérito y la serenata de barquilleros “A falta de bandurrias” que para algunos es el número grande de la obra y con el que consiguió Chapí su aspiración de que el público saliera a la calle tarareándolo.

El compositor

    Ruperto Chapí y Llorente nació en Villena (Alicante) el 27 de marzo de 1851 y murió en Madrid el 25 de marzo de 1909. Su quintoabuelo, Claudio Sapi era oriundo de Lyon, pero a su hijo se le encuentra en Ayora, y su nieto vive ya en Villena. El apellido se transforma en Chapí posiblemente en 1708. Tras el paso de otras tres generaciones llegamos a la del padre del músico, barbero sangrador y, según el Espasa, gran aficionado a la música en una familia en que se aprendía solfeo al mismo tiempo que a leer y escribir. Primero Villena y luego Bocairente conocen la voluntad de hierro y el talento de un joven abnegado. En 1866 compuso ESTRELLA DEL BOSQUE, su primera zarzuela y en 1867 marcha a Madrid matriculándose en el Conservatorio y viviendo con mil apreturas hasta conseguir en 1872, junto con Bretón, el premio extraordinario del Conservatorio. Desde 1874 reside en Roma y París a causa de haber sido el primer español que logró la concesión del pensionado de número en la Academia de Roma, volviendo a Madrid en 1880. En 1873 compone ABEL Y CAIN, que el Diccionario de la Zarzuela reputa como su primera zarzuela, desde entonces han sido innumerables citando entre ellas MUSICA CLASICA (1880), LA TEMPESTAD (1881), EL MILAGRO DE LA VIRGEN (1884), LA BRUJA (1887), LAS HIJAS DEL ZEBEDEO (1889), EL REY QUE RABIO (1881), EL TAMBOR DE GRANADEROS (1894), LAS BRAVIAS (1896), LA REVOLTOSA (1897), PEPE GALLARDO, LA CHAVALA y CURRO VARGAS (1898), EL BARQUILLERO (1900), EL PUÑAO DE ROSAS y LA VENTA DE DON QUIJOTE (1902) y LA PATRIA CHICA (1907). Además compuso música religiosa, una sinfonía sobre DON QUIJOTE DE LA MANCHA, la famosa FANTASIA MORISCA y varias óperas de las que cito CIRCE (1902) y MARGARITA LA TORNERA (1909), los esfuerzos que hizo para la composición de esta última obra le llevaron a la muerte un mes después de su estreno, hora suprema que le llegó cuando en su delirio agónico balbuceaba la zarabanda de su ópera. Pese a tantas obras, hay que decir con Carlos Gómez Amat que “Bretón compuso numerosas óperas y Chapí cuenta con un extenso catálogo en varios géneros, pero uno y otro siempre serán los autores de LA VERBENA DE LA PALOMA y LA REVOLTOSA”.

    No se puede olvidar su contribución tanto a la renovación de la Zarzuela rescatándola del italianismo en que estaba inmersa, como al fortalecimiento de los derechos de los autores primero con la creación en 1895/6 de la Sociedad de Autores Compositores y Editores de Música que cristalizó finalmente en la Sociedad de Autores formada en 1901 con la ayuda de Silesio Delgado y pese a los ataques de los mismos autores que se oponían a su redención: ¡Vivan las caenas si parecen buenas y son de reloj!

Los libretistas

j. j. veyan
    José Jackson Veyán, pese a esos extraños apellidos, nació en Cádiz el 6 de junio de 1852 lo que explica su gracia, y murió en Madrid el 31 de mayo de 1935. Compaginó su profesión de funcionario del Cuerpo de Telégrafos con su vocación de poeta y autor dramático que desarrolló, ya en 1870 colaborando en “La Guardilla Artística” y luego en “Blanco y Negro” y otras revistas. Su primera obra fue EL CONDE DE MURO, compuesta con 19 años y desde entonces fueron innumerables las que estrenó, muchas de ellas en colaboración con otros autores. Según el Diccionario de la Zarzuela produjo 179 obras líricas, con música de Marqués, Fernández Caballero, Chapí, Chueca, Nieto, Rubio, Valverde (padre e hijo), Brull, Giménez, Luna, Cereceda y Vives, entre las que sobresalen EL BARQUILLERO (Chapí), LOS CALABRESES (Luna), LA CAZA DEL OSO (Chueca), DE MADRID A PARIS (Chueca y Valverde), CHATEAU MARGAUX (Fernández Caballero) y LA GATITA BLANCA (Giménez y Vives).

    José López Silva, nació en Madrid el 4 de abril de 1861 y murió en Buenos Aires, en donde residía desde 1911, el 25 de marzo de 1925. Escritor y periodista “especializado” en los barrios bajos madrileños, de ahí su vena popular reflejada en sus obras entre las que destacan EL BARQUILLERO en colaboración con Jackson Veyan, LAS BRAVIAS, LA REVOLTOSA y LA CHAVALA con Carlos Fernández Shaw (todas de Chapí) también escribió para Quinito Valverde, Vives, Penella, Lleó etc….

Sinopsis

La obra muestra el buen fin de los amores de Socorro y Pepillo, obstaculizados por Lunaritos, un chulo al que, como tiene “chismitos” ve con buenos ojos Prudencia, y protegidos por el cabo de caballería Melgares. Este esquema tan simple es aprovechado por los libretistas para hacer una magistral pintura de tipos netamente humanos, como la presuntuosa e interesada Prudencia, el chulo Lunaritos, el simpático y algo creído cabo Melgares, pero sobre todo luce la nobleza y simpatía de los protagonistas.

Índice de escenas
    Obra en un acto con los siguientes números musicales:

Acto único: 1. Preludio e introducción “¡Qué ojazos más bellos!”. 2. Dúo de Pepillo y Melgares “Mi oficio es el oficio más desahogao….A mi que no me hablen de hacerme de tropa”. 3. Dúo de Socorro y Pepillo “Me han dejado libre el campo….Yo no sé qué tienen madre”. 4. Romanza de Socorro “Cuando está tan hondo”. 5. Serenata de los barquilleros “¡De frente muchachos!...A falta de bandurrias”. 5bis Melodrama y final.

Personajes

    Los principales son los siguientes:

Socorro: Muchacha sencilla enamorada de Pepillo. Soprano.
Pepillo: Barquillero enamorado de Socorro. Tenor (soprano en el estreno)
Melgares: Cabo protector de los amores de Pepillo. Barítono.
Lunaritos: Pretendiente de Socorro. Actor
Prudencia: Dueña de una prendería y madre de Socorro. Actriz
Eugenio: Trapero, tío de Pepillo. Actor
Cayetano: Viejo experimentado y ocurrente.

Discografía  

Sólo me consta la siguiente versión completa:

Alhambra 1954 – Dirigen Ataulfo Argenta a la Orquesta Sinfónica y José Perera a los Coros Cantores de Madrid y cantan Toñy Rosado, Carlos Munguía y Juan de Andía.

    De la romanza de Socorro “Cuando está tan hondo” sí hay numerosas versiones, sacadas del catálogo de la Biblioteca Nacional en su gran mayoría, que relaciono por orden cronológico:

-    1917 – Srta. Salas, dirigida por Pascual Marquina.
-    1920 – Inez Morena.
-    1922 – Felisa Lázaro según, también, el Diccionario de la Zarzuela.
-    1932 – Angeles Ottein bajo la dirección de Pascual Godes para el sello Odeón.
-    1974 – Montserrat Caballé, acompañada de la Orquesta Sinfónica de Barcelona dirigida por Eugenio Mario Marco para el sello Columbia.
-    1975 – Teresa Berganza con Enrique García Asensio dirigiendo la Orquesta de Cámara Inglesa.
-    1990 – Montserrat Caballé en el Teatro Real de Madrid acompañada, esta vez, al piano por Miguel Zanetti.
-    2006 – María José Montiel acompañada de la Orquesta de la Comunidad de Madrid dirigida por Miguel Roa en la segunda gala de aniversario del Teatro de la Zarzuela.

El Diccionario de la Zarzuela cita, no en su apartado discográfico sino en el texto, a Pilar Lorengar como una de las voces que ha cantado esta romanza, pero yo ni la tengo ni la he escuchado ni la he localizado en las fuentes consultadas.

Videograbaciones

    No conozco ninguna película ni videograbación de la zarzuela completa. Sólo, entre mis cosas, aparece Montserrat Caballé interpretando la Romanza de Socorro en una transmisión de RTVE sobre 1991. Hojeando en Internet coincide esa época con una nueva Antología de la Zarzuela  que Tamayo presentó con la intervención de la eximia cantante citada y José Carreras, arropados por la Compañía Amadeo Vives y bajo la dirección de Francisco Navarro, todo ello, al parecer, con motivo de la inauguración del Teatro Nuevo Apolo.

Bibliografía

    He utilizado la siguiente:

 “Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.        
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.    
“Enciclopedia Espasa”
“Historia de la zarzuela”, volúmenes I y III, de Juan Arnau (Zacosa).     
“Chapí” de Angel Sagardía. Editorial Espasa Calpe
“Ruperto Chapí” un hombre excepcional” de Vicente Prats Esquembre (Gráficas Díaz, S.L. de Alicante)
“El mundo de la zarzuela” de Salvador Valverde.    
 “Bretón y Chapí”, apartado del artículo “La Música” de  Carlos Gómez Amat en Historia de España de Menéndez Pidal, tomo XXXVI**

Marbella,  19 de agosto de 2008

Firmado:   Diego Emilio Fernández Alvarez



EL DUO DE LA AFRICANA

La obra

    La zarzuela EL DUO DE LA AFRICANA se estrenó el 13 de mayo de 1893 en el Teatro Apolo de Madrid, siendo el reparto Joaquina Pino en La Antonelli, Carmen Salvador en Amina, Pilar Vidal en Doña Serafina, Emilio Mesejo en Giuseppini, Manolo Rodríguez en Querubini y Melchor Ramiro en el Bajo.

    Los precedentes del estreno hablan de la facilidad que encontró el músico para toda la partitura menos para el dúo de tiple y tenor que se le resistía pese a los recados apremiantes que le llegaban de la empresa; se hace eco Juan Arnau de que una noche el compositor encargó a su hijo un pastel en Lhardy y le dijo la idea que se le había ocurrido: el tenor aragonés le debía cantar una jota a su amante sevillana, y esa noche al dar las tres de la madrugada Caballero había terminado el pastel y el dúo.

    El cronista Ruiz Albeniz “Chispero” señala que la noche del estreno iban aumentando las ovaciones hasta extremos increíbles y cuando llegó el dúo a la frase “vente conmigo y no sientas estos lugares dejar” el público se puso en pie y tales fueron sus bravos, aplausos y aclamaciones, que no pudo escucharse la continuación; al cabo de unos minutos tuvo que empezarse de nuevo el dúo, y otra vez al llegar al mismo pasaje las aclamaciones no permitieron oír el final del número, que hasta la tercera vez que se cantó no pudo dejar llegar al público su final maravilloso. Y este mismo cronista asegura que se representó sin interrupción 211 veces y que hasta cinco años después  permaneció en cartel casi a diario.

    Su popularidad rebasa todo lo descriptible y así cuenta Deleito y Piñuela que la celebérrima jota obró el prodigio de interrumpir una corrida de toros. La interpretaba la banda, mientras se arrastraba al toro muerto, y al dar la señal el presidente para que saliera otro toro, el público impidió que se reanudara la lidia hasta escuchar toda la pieza, que fue premiada con una ovación. Se le dedicaron multitud de versos, como aquel romance de Eduardo de Palacios, publicado el 14 de octubre de 1893, que terminaba así:

Por fin, yo no sé si es cierto,
Pero dicen que Sagasta
Entona también, a ratos,
Con Cruz o Gamazo o Maura,
La jota regolvedera
De El Dúo de la Africana.

    En la prensa tuvo una acogida muy buena aunque no exenta de “ironías” más imputables a la rivalidad entre los medios que a la obra en sí. Vemos por un lado a “El Globo” elogiando a los protagonistas Joaquina Pino, Emilio Mesejo y Manolo Rodríguez, dentro del límite de sus facultades vocales y “El Imparcial” apuesta aun más por Joaquina Pino al considerar que además de ser una mujer hermosa demostró que vale más que muchas tiples ensalzadas por la crítica ligera”. A esto contestaba “el Abate Pitarras” en “El Heraldo de Madrid” que lanzaba las siguientes andanadas contra Joaquina Pino de la que calificaba buena su actuación “excepto cuando la pobrecita quiere cantar” o contra Manolo Rodríguez del que decía que estuvo bien, pero muy bien y ¡limpio! Asegurándolo bajo palabra de honor, aunque los lectores no lo crean.
   
El compositor

    Manuel Fernández Caballero nació en Murcia el 14 de marzo de 1835 y murió en Madrid el 26 de febrero de 1906. Hijo póstumo, fue el menor de dieciocho hermanos. Encauzado en la música desde pequeño, con cinco años empezó a estudiar el violín y otros instrumentos y a los siete años ya tocaba en bandas y orquestas. Su primer maestro fue su cuñado y notable violinista Julian Gil y luego Indalecio Soriano Fuentes. A los 15 años se traslada a Madrid siendo admitido como primer violín de la orquesta del Teatro Real e ingresando en el Conservatorio donde obtuvo el primer premio de composición en 1856. Siguió estudiando con José Vega, Indalecio Soriano, Hilarión Eslava y Pedro Albeniz. A partir de los 18 años fue Director de Orquesta de varios teatros, el de Variedades, Lope de Vega, Circo y Español. En 1853 consigue de Luís de Eguilaz su primer libreto de zarzuela LA VERGONZOSA EN PALACIO, que sin embargo se estrenó con posterioridad a TRES MADRES PARA UNA HIJA, que firmó bajo el seudónimo de Florentino Durillo, precisamente por respeto y consideración a Luís de Eguilaz. Desde entonces son innumerables las zarzuelas que compuso (cerca de 200), alternando este trabajo con la dirección de orquesta, muchas veces en Portugal e Hispanoamérica, llegando a residir 7 años en Cuba. También compuso en abundancia música religiosa, encontrándose entre ella, diversas Misas, Misereres, Salves, Oficios de Difuntos (el primero lo compuso en 1851), Himnos, Letanias, Motetes etc….

    Aquejado de cataratas desde 1890 aproximadamente, la última partitura que escribió de su puño y letra fue EL DUO DE LA AFRICANA en 1893, requiriendo desde entonces la ayuda de colaboradores, principalmente su hijo Mario y también la del luego famoso José Serrano que le ayudó en la escritura musical de GIGANTES Y CABEZUDOS. En 1899 y 1902 fue intervenido quirúrgicamente por el Doctor Mansilla batiéndole las cataratas de los ojos derecho e izquierdo respectivamente. Fue persona muy honrada por el público en general y por las Instituciones y así en 1891 fue elegido individuo de la Real Academia de San Fernando, cuyo discurso de ingreso no pudo efectuar hasta el 2 de marzo de 1902 con el sugerente título para nuestro querido género de “Los cantos populares españoles considerados como elemento indispensable para la formación de nuestra nacionalidad musical”; pertenecía a la Orden del Cristo de Portugal y el 22 de enero de 1903 le fue concedida la Gran Cruz de Alfonso XII siéndole regaladas las insignias correspondientes por suscripción popular en Murcia.

    Cuenta Arnau que Caballero tenía la costumbre de dirigir los ensayos en el Teatro de la Zarzuela junto a la concha del apuntador, golpeando continuamente con su grueso bastón la tarima del escenario marcando el compás, como se cargó la tarima dos veces, el propietario del teatro colocó en aquel sitio una placa de bronce con la leyenda “A Caballero, sostén de la zarzuela, 1897”, y esto da pie para hacer notar la importancia que para nuestro género tuvo este compositor, en cualquiera de las facetas del mismo, la zarzuela grande hasta la década de los 70 en que entró en crisis y el género chico al que supo no solo adaptarse sino triunfar memorablemente, basta para comprobar la realidad de tal aseveración con releer los títulos compuestos a partir de 1887.

    Entre sus zarzuelas detallo sobre todo las muy conocidas por su difusión discográfica, LA MARSELLESA (1876) LOS SOBRINOS DEL CAPITAN GRANT (1877), EL SALTO DEL PASIEGO (1878), CHATEAU MARGAUX (1887), EL DUO DE LA AFRICANA (1893), EL CABO PRIMERO (1895), EL PADRINO DEL NENE (1896), LA VIEJECITA (1897) GIGANTES Y CABEZUDOS y EL SEÑOR JOAQUIN (1898).


El libretista

    Miguel Echegaray Eizaguirre nació en Quintanar de la Orden (Toledo) el 29 de septiembre de 1848, en el transcurso de un viaje que hacían sus padres de Madrid a Murcia, y murió en Madrid el 20 de enero de 1927. Hermano de José, premio Nóbel de Literatura en 1904. Se licenció en Filosofía y Letras y Derecho, ejerciendo algún tiempo. Fue Jefe de Administración Civil, secretario de los Ministros de Fomento y Hacienda cuando lo fue su hermano y Diputado a Cortes; dominaba varios idiomas entre ellos el hebreo en el que fue una verdadera notabilidad. Y sobre todo fue escritor más bien de índole festiva y bufa en ocasiones y libretista de zarzuelas. En esta especialidad trabajó con Vives en JUEGOS MALABARES, LA RABALERA, AGUA DE NORIA y EL PRETENDIENTE, con Chapí en LA GITANILLA y EL SOMBRERO DE PLUMAS, con Bretón en EL DOMINGO DE RAMOS, con Nieto en EL CASTILLO, y, sobre todo, con Fernández Caballero en EL DUO DE LA AFRICANA, LA VIEJECITA y GIGANTES Y CABEZUDOS.

Sinopsis

    El argumento se basa en una anécdota simple: las relaciones sentimentales entre los actores de una compañía, con escasos recursos económicos, que canta ópera extranjera. El empresario, que sólo habla italiano, y es muy avaro, está casado en segundo matrimonio con la tiple, una mujer joven y hermosa a la que llaman “Antonelli”. El tenor “Giuseppini” de lo más escogido de la “aristocracia de Belchite” está en la compañía por su amor a la tiple. Pero la situación se complica con otra circunstancia sentimental: el bajo está enamorado de Amina, hija del empresario y su primera esposa. Amina no le corresponde porque también ama al tenor, y esto crea su rivalidad con la tiple. Durante los ensayos de la ópera LA AFRICANA hay escenas amorosas entre Giuseppini y La Antonelli; aprovechan el momento del dúo del acto IV de la ópera para mayor efusividad, lo que enfada al marido y produce efectos cómicos. Durante la representación de LA AFRICANA irrumpe en escena la madre del tenor, que quiere llevárselo a su casa; él acepta porque no puede convencer a Antonelli de que abandone a su marido. Se organiza un escándalo en el teatro, ya que ante la interrupción de la obra por la madre, el público protesta; Giuseppini quiere acabar la que será su última actuación, la Antonelli se desmaya y la autoridad pretende llevarlos a todos a la cárcel pero el empresario consigue que se termine la representación, y en ese momento finaliza la zarzuela.

    Parejo en regocijo a la “La Venganza de Don Mendo” de Muñoz Seca, el libreto usa de la parodia, no tanto de la ópera como de los personajes, como recurso fundamental en la construcción del texto, y se vale del italiano macarrónico de Querubini y de su hija, de frases con doble sentido, alusiones, equívocos y gesticulaciones; y así vamos viendo: el director del Coro se llama Inocente, Querubini, “aunque la gelosia le morde”, transige, hasta cierto punto, con los devaneos de su esposa con el tenor porque este canta gratis; Amina la hija de Cherubini le echa en cara que el tenor no canta por amor al arte sino por amor a la mamma ; hasta a la misma Antonelli, menos parodiada, se le oye decir que es una tiple “pero ligera” lo que provoca la sentencia del coro “¡Ay! Eso pronto lo ve cualquiera”; y que decir del tenor que desgranando sus papeles en Marta, Norma o La Travista se encuentra asimismo con el veredicto del Coro que le tacha de mujeriego, y más adelante se defiende como gato panza arriba del deseo de Querubini de ser su suegro. Se salvan de lo burlesco la canción andaluza de la tiple y, sobre todo, el famoso dúo-jota.

    Esta trama es servida por una música siempre teatral y chispeante y algunas veces  sublime con intervenciones continuas del coro y en que sobresale el de la introducción jalonado por la mazurca y el vals, la canción andaluza de la soprano, el insinuante coro de la murmuración, el pícaro dúo de Querubini y Giuseppini y sobre todo el apoteósico, enervante y brillantísimo dúo-jota final.

Índice de escenas

    Zarzuela en un acto con los siguientes números musicales:

1. Preludio. 2. Coro de la introducción “Buenos días Inocente, buenos días tenga usted”, mazurka “Comí a las siete, pero he comido de mala gana” y vals “Somos vestales”. 3. Escena y coro “Amigas mías    y compañeros” y canción andaluza “Yo he nacido muy chiquita”. 4. Coro de la murmuración “Se marcha furioso y desesperado”. 5. Duetto de Querubini y Giuseppini “Casa mia figlia”. 6. Dúo “Comprende lo grave de mi situación” y jota “No cantes más La Africana”.

Personajes

    Los principales son:

Querubini: Empresario de ópera casado con La Antonelli. Tenor cómico.
La Antonelli: Casada con Querubini y cantante de ópera. Soprano.
Amina: Hija de Querubini y su primera esposa. Enamorada del tenor. Actriz cantante.
Giuseppini: Tenor de la compañía. Enamorado de la Antonelli. Tenor.
Bajo: Obseso pretendiente de Amina. Actor cantante.
Doña Serafina: Madre de Giuseppini. Actriz cantante.

Discografía

    Basado sobre todo en la sección discográfica de esta página web, y buscando  más bien el dato identificativo que la rigurosidad a veces difícil por la disparidad de datos encontrada en las distintas fuentes consultadas, detallo las versiones siguientes:

Odeón-Blue Moon 1929: Dirige Antonio Capdevila y cantan Cora Raga, Felipe Satangostino, Pablo Gorgé y Augusto Gonzalo.
Alhambra 1953: Dirige Argenta y cantan Ana María Iriarte, Carlos Murguía, Joaquín Roa y Rafael Maldonado.
Deutsche Grammophon 2003: Dirige López Cobos y cantan María Rodríguez, Guillermo Orozco y Luís Alvarez.

    Como históricas y pese a no tratarse de versiones completas no puedo por menos que citar las grabaciones que Fleta hizo del dúo-jota “No cantes más La Africana”, excepcionales ambas, conozco dos: la primera de La Voz de su Amo en 1925 con María Badía y la segunda de Odeón posterior a 1930 con Matilde Revenga. He comparado estas versiones con otras, resaltando en estas que el tenor canta sobre la soprano en la parte final de la jota, a partir de la frase “calla por Dios que me matas”, mientras que en las demás versiones o se equilibran, como en las de Munguía y Ana María Iriarte, o en la que cantaron Julio Morales y Eliana Bayón en el primer concierto aniversario del Teatro de la Zarzuela el 13-10-2006, o es la soprano la que “se hace oír” sobre el tenor como en la versión en video de 1987 de Josefina Meneses y Pedro Lavirgen, dirigida por Miguel Roa; otra de 1983 en Salzburgo, extraordinaria, cantada por Pilar Lorengar y Plácido Domingo; otra de 7-1-89 cantada por Monserrat Caballé y José Carreras en una Gala Lírica con motivo de la presidencia española de la U.E.; otra más en 1989 cantada por Monserrat Caballé y Pedro Lavirgen, también buenísima, en un recital celebrado en la Mezquita de Córdoba o, finalmente, en otra cantada por María Rodríguez y Guillermo Orozco en el segundo concierto aniversario del Teatro de la Zarzuela celebrado en 2006.

Bibliografía

    He utilizado la siguiente:

 “Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.        
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.    
“Historia de la zarzuela”, volúmen I, de Juan Arnau (Zacosa).     
“Enciclopedia Espasa”, tomos 19 página 15, y 23 páginas 770/1.
“El mundo de la zarzuela” de Salvador Valverde.
“El dúo de la Africana” estudio de Juana María Gracia Fernández en el volumen “La Zarzuela de cerca” publicado por Espasa Calpe en su tomo 1677 de la colección Austral.


Marbella,  14 de julio de 2007

Firmado:   Diego Emilio Fernández Alvarez





domingo, 27 de julio de 2014

EL BARBERO DE SEVILLA



La obra

    EL BARBERO DE SEVILLA, zarzuela cómica, se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid el 5 de febrero de 1901 con el siguiente reparto, en los principales papeles: Lucrecia Arana en La Roldan, Antonia Arrieta en Elena, Nieves González en Doña Casimira, José Sigler en Ricardo Martín, Julián Romea en Bataglia y José Moncayo en Don Nicolás.

    La obra que contiene algunos recordatorios de óperas (El barbero de Sevilla,  Lucía de Lammermoor, Dinorah y La favorita) goza de una excelente partitura en que destacan el dúo de soprano y barítono “¿Barítono tú? la romanza de soprano “Yo soy la tiple más eminente” y sobre todo la polonesa, también para soprano, “Me llaman la primorosa”. Y es obra que, como consta en el apartado discográfico de esta reseña, no ha caído en el olvido.


 L. Arana y Jose Sigler, en una caricatura realizada por realizada 
por Mecachis, publicada en Madrid Cómico en diciembre de 1888.

Los compositores

El compositor Gerónimo Giménez (grafía de la que él gustaba) nació en Sevilla el 10 de octubre de 1852 y murió en Madrid el 19 de febrero de 1923. La fecha, y aun el lugar, de nacimiento no están exentos de polémica, yo cito los datos del Diccionario de la Zarzuela, contrastados según ellos con la partida de bautismo, pero en la Historia de la Zarzuela de Arnau se cita el año de 1854  y  se hace eco de que en algunos lugares figura como gaditano y nacido en 1858 y tanto en “El libro de la Zarzuela” como en la Enciclopedia Espasa figuran el 10 de octubre de 1854 como fecha de nacimiento. En su niñez se traslada su familia a Cádiz, en donde 1864 ingresa como primer violín en la orquesta del Teatro Principal y en 1866 debuta como director de orquesta.
G.Gimenez
 Desde 1874 hasta 1877 está en París estudiando en su Conservatorio donde se relaciona con Sarasate, Chabrier, Lalo, Saint Saens y Debussy al que venció en premio de piano. De vuelta a España, primero en Cádiz y luego en Madrid gana gran prestigio como Director de Orquesta, contribuyendo además a la difusión de la música. Fue Director de Orquesta del Teatro Apolo, del de la Zarzuela, de la Unión Musical Española y de Sociedad Madrileña de Conciertos. Como compositor estrenó ingente cantidad de zarzuelas, la mayoría de ellas, como es habitual en el género, sobre libretos de poca calidad. En ellas destaca su españolismo, pese a su formación parcialmente francesa, y su gracia (fue llamado por Vives el “músico del garbo” y por otros considerado como el antecedente de Falla, así como LA TEMPRANICA precursora de LA VIDA BREVE) y desde la primera EL VERMOUTH DE NICOMEDES (1885) destacaré, sólo por señalar las que me consta que han tenido trascendencia fonográfica, las siguientes: LOS VOLUNTARIOS (1893 y cuyo pasodoble fue exaltado por el espíritu popular a la categoría de himno nacional, como antes había ocurrido con el “Viva España” de Chueca, todo ello según Arnau), EL BAILE DE LUIS ALONSO (1896), LA BODA DE LUIS ALONSO (1897), LOS BORRACHOS (1899), LA TEMPRANICA (1900), EL BARBERO DE SEVILLA (1901, con Miguel Nieto), ENSEÑANZA LIBRE (1901), LA TORRE DEL ORO (1902), EL HÚSAR DE LA GUARDIA (1904 con Amadeo Vives), LA GATITA BLANCA (1905 también con Vives), CINEMATÓGRAFO NACIONAL (1907), EL PATINILLO (1909) y SOLEARES (1919). Desde entonces se produjo su dramático declive, no pudiendo ni siquiera conseguir, como pretendió, una cátedra en el Conservatorio de Madrid, muriendo en la más absoluta pobreza.

Manuel Nieto Matán, nació en Reus (Tarragona) el 17 de octubre de 1844 y murió en Madrid el 6 de agosto de 1915. Hijo de un músico de regimiento estrenó su primera zarzuela LA TOMA DE TETUAN, a los quince años, en Córdoba. Tras residir, también, en Badajoz y Valladolid se afinca en Madrid en 1969 dedicándose primero a la dirección de coros y orquesta y luego a la composición de zarzuelas, muchas de ellas en colaboración con otros eminentes músicos como Fernández Caballero, Chapí, Giménez, Bretón y Marqués. Sus obras se distinguen  por una cierta fluidez melódica no exenta de elegancia pero adolecen de monotonía debido, según el Espasa, a lo descuidado de la técnica. Su primer estreno “serio” fue LA SONAMBULA en 1872 alcanzando el cenit de su fama a partir de los 80, destacando entre sus obras CERTAMEN NACIONAL y EL GORRO FRIGIO  (1888), CUADROS DISOLVENTES (1896), y EL BARBERO DE SEVILLA (1901) en colaboración con Giménez.

Los libretistas

Miguel de Palacios Brugueras nació en Gijón en 1863 y murió en Covadonga el 3 de octubre de 1920, estudió Medicina pero no ejerció. En solitario escribió alguna obra como la opereta “El rajá de Bengala” con música de Rafael Calleja pero casi todas sus obras, unas 140, las compuso “al alimón” con su “hermano siamés del género chico” Perrín, todas ellas dotadas de elementos dramáticos y cómicos, aunque el sentido del humor sea la constante de sus obras  y entre ellas destacaron: CERTAMEN NACIONAL y CUADROS DISOLVENTES de Nieto, PEPE GALLARDO de Chapí, ENSEÑANZA LIBRE y LA TORRE DEL ORO de Giménez, LA CORTE DEL FARAON de Lleó, BOHEMIOS y LA GENERALA de Vives, EL BARBERO DE SEVILLA de Nieto y Jiménez y “EL HUSAR DE LA GUARDIA de Vives y Giménez.

Guillermo Perrín Vico, nacido en Málaga en 1857 y muerto en Madrid en 1923, estudió Derecho, pero no ejerció. En solitario escribió algunas obras como MONOMANIA MUSICAL y EL GRAN TURCO de Manuel Nieto y LA CUNA de Chapí, pero casi todas sus obras, unas 140, las compuso “al alimón” con su “hermano siamés del género chico” Perrín, todas ellas dotadas de elementos dramáticos y cómicos, aunque el sentido del humor sea la constante de sus obras  y entre ellas destacaron: CERTAMEN NACIONAL y CUADROS DISOLVENTES de Nieto, PEPE GALLARDO de Chapí, ENSEÑANZA LIBRE y LA TORRE DEL ORO de Giménez, LA CORTE DEL FARAON de Lleó, BOHEMIOS y LA GENERALA de Vives, EL BARBERO DE SEVILLA de Nieto y Jiménez y “EL HUSAR DE LA GUARDIA de Vives y Giménez.

Sinopsis

    Se nos cuentan las incidencias sufridas por “una compañía en busca de representación” de la ópera de Rossini EL BARBERO DE SEVILLA. Elena, la futura Rosina, es vetada por su padre, Don Nicolás, para el canto, Ricardo Martín el novio de la niña oculta que es barítono de ópera, Bataglia el maestro de música de Elena es maltratado por el cafre del padre, así y todo hay final feliz, gracias a que se descubren los “picos pardos” de Don Nicolás y éste tiene que transigir.
   
Índice de escenas


    Zarzuela cómica en un acto, con los siguientes números musicales:

Acto único: 1. Introducción y terceto de Elena, Doña Casimira y Bataglia “Vamos Elena sal por favor que quiere verte tu profesor”. 2. Dúo de Elena y Ricardo Martín “¿Barítono tú? Barítono yo, ya nos une el arte. 3. Terceto de La Roldán, Don Nicolás y Benito “Aun estoy nerviosa con lo sucedido….Yo soy la tiple más eminente”. 4. Cuarteto “Ya por fin por la senda del arte, discípula, vas” y  Polonesa “Me llaman la primorosa”. 5. Concertante “Tira de la falda para que se iguale” y final “Celebremos con alegría el aplauso que supo alcanzar”.

Personajes

Elena: Hija de Don Nicolás y Doña Casimira. Tiple en ciernes. Soprano.
La Roldán: Tiple profesional liada con Don Nicolás. Soprano.
Ricardo Martín: Novio de Elena y barítono de ópera. Barítono.
Doña Casimira: Madre de Elena. Actriz cantante.
Don Nicolás: Padre de Elena. Actor.
Bataglia: Profesor de música. Actor cantante.
Benito Sánchez: Amigo y encubridor de Don Nicolás. Actor.   

Discografía

    Me constan las siguientes versiones:

Alhambra 1959 – Dirige Benito Lauret a la Orquesta Sinfónica y cantan Conchita Domínguez, Mari Carmen Ramírez, Selica Pérez Carpio, Luis Villarejo, Miguel Ligero, Rafael López Somoza y José María Seoane.

Teatro de la Zarzuela 2007 – Dirige Miguel Roa a la Orquesta de la Comunidad de Madrid y a los Coros del Teatro de la Zarzuela y cantan Carmen González, Milagros Martín, Charo Reina, Marco Moncloa, Miguel López Galindo, Enrique Ruiz del Portal, Luis Perezagua, Jesús Ortega e Iván Nieto Balboa. Grabación en vivo de la función del 18 de febrero de 2007 del Teatro de la Zarzuela en que se interpretó esta obra junto con Bohemios.

Radio Clásica emitió la función del 28 de abril de 2007 del Teatro de la Zarzuela con casi el mismo reparto antes citado, salvo Enrique Ruiz del Portal, Jesús Ortega e Iván Nieto Balboa. Y con la inclusión de Iñaki Fresán.

    El fragmento más famoso de la obra, la Polonesa “Me llaman la primorosa” ha sido profusamente cantado, detallando por mi parte, las siguientes grabaciones: por Montserrat Caballé dirigida por Eugenio M. Marco para Alhambra 1974, Isabel Rey y Elena Rivera, respectivamente, en la primera y segunda gala conmemorativa del Teatro de la Zarzuela en 2006, y Mariola Cantarero acompañada al piano por Antonio López.

Videograbaciones

    No conozco ninguna ni tampoco película. Solo cito un programa emitido por TVE en 1982 conteniendo una entrevista a Montserrat Caballé, adornada de algunas perlas, entre las que estuvo la citada polonesa.

Bibliografía

    He utilizado la siguiente:

“El mundo de la Zarzuela” de Salvador Valverde
“Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.        
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.    
“Enciclopedia Espasa” 
 “Historia de la zarzuela”, volúmen I, de Juan Arnau (Zacosa).     


Marbella,  22 de octubre de 2008

Firmado:   Diego Emilio Fernández Alvarez



EL BARBERILLO DE LAVAPIES


La obra

Se estrenó en el Teatro de la Zarzuela  el 18 de diciembre de 1874 (Salvador Valverde cita el día 19) días antes del pronunciamiento militar de Martínez Campos en Sagunto el 29 de diciembre que estuvo a punto de dar al traste con la restauración de Alfonso XII preparada por Cánovas. Fue fruto de la colaboración de Francisco Asenjo Barbieri y Luis Mariano de Larra, iniciada dos años antes con SUEÑOS DE ORO, pero registrándose en el Diccionario de la Zarzuela cierta disparidad en cuanto a los precedentes próximos de esta obra, ya que si por un lado se nos dice en la reseña del Barberillo que Larra desaconseja a Barbieri el “paralelismo” con “Pan y Toros”, por otro lado en la biografía del libretista se indica que se inspiró en el enorme éxito de “Pan y Toros”, relación que yo no veo tan de “causa/efecto” pues esa zarzuela, aunque siempre gozó de éxito, se había estrenado diez años atrás e incluso llegó a ser prohibida en 1867. Fue estrenada por Dolores Franco de Salas como Paloma, Cecilia Delgado como Marquesita, Rosendo Dalmau como Don Luis y Miguel Tormo como Lamparilla; siguiendo a Salvador Valverde vemos que se repitió el suceso clamoroso de diez años antes con PAN Y TOROS, y que llegó a tiempo de salvar al teatro de la Zarzuela y al género lírico con esta obra maestra


El compositor

Francisco Asenjo Barbieri, nació en Madrid el 3 de agosto de 1823 y murió en la misma ciudad el 17 de febrero de 1894. Tras iniciar estudios de Medicina e Ingenieria, oyó una opera italiana que decidió su vocación; fue de todo, hasta el punto de que la presentación de Lamparilla le va como anillo al dedo. Marcos Redondo en “Un hombre que se va”  considera a la Zarzuela como la consecuencia de una revolución contra la música italiana, y viene a reconocer como el caballero andante de dicha revolución a Barbieri  “hombre bueno y enamorado de la música que, después de una vida novelesca, y contando con la protección de Carnicer, se propuso dignificar la música española”.
 De sus grandes obras destacan todavía: JUGAR CON FUEGO (1851), LOS DIAMANTES DE LA CORONA (1854), PAN Y TOROS (1864) y EL BARBERILLO DE LAVAPIES (1984), todas ellas trufadas de tramas conspiratorias, pero su actividad de investigador musical va pareja y subyacente con su actividad de compositor, y así publicó el “Cancionero de Palacio” fuente inagotable de inspiración para él y los músicos que le sucedieron. Además contribuyó decisivamente a la construcción del Teatro de la Zarzuela inaugurado el 10 de octubre de 1856.

El libretista

    Luis Mariano de Larra Wetoret, hijo del famoso Fígaro, nació en Madrid el 17 de diciembre de 1830 y murió en la misma capital el 20 de febrero de 1901. Fue novelista, poeta, autor dramático y periodista, destacando sobre todo en el campo de la zarzuela en donde, al coincidir con el sentimiento popular,  se convirtió en el escritor favorito, alcanzando sus obras un número de representaciones entonces desconocido. En el campo de la zarzuela destacan CHORIZOS Y POLACOS y EL BARBERILLO DE LAVAPIES, ambas con música de Barbieri.
L.M. de Larra Wetoret
Pero cosechó antipatías en la crítica, en parte heredadas por las dirigidas a su padre y en parte por la independencia de su carácter, hasta tal punto que el Espasa se hace eco de la crítica del P. Blanco sobre nuestro comentado en que llega a decir “pero las vaciedades de un sentimentalismo trasnochado, la condescendencia con el mal gusto de los mas, la intención moralizadora comprometida por gravísimos tropiezos, y la infidelidad psicológica e histórica, han convertido frecuentemente los dramas de Larra en mosaicos de desaciertos”. En fin nunca llueve a gusto de todos, ni ahora con Calisto Beitio cuyo montaje de la obra que nos ocupa tanto revuelo formó incluso en el Foro Nueva Zarzuela, ni en 1916 cuando se editó el tomo 29 del Espasa.

Sinopsis
   
La acción transcurre durante el reinado de Carlos III, tras el motín de Esquilache provocado por la prohibición de capas largas y sombreros anchos, fue la época en que se iluminó la Villa y Corte con faroles de aceite y en que se crearon los serenos; ninguna de estas medidas fueron bien acogidas por quien buscaba la complicidad del disimulo y de la oscuridad en apoyo de su impunidad. El argumento, en un ambiente castizo, cuenta, en tres actos, dos historias de amor, una de plebeyos: Paloma y Lamparilla y otra de nobles: la Marquesita (seguidora política de Floridablanca) y Don Luis (partidario y sobrino de Grimaldi, rival político de Floridablanca), todo aderezado de un clima conspiratorio no exento de picardía y de crítica social y política; dichas historias se entrecruzan y se entremezclan con escenas costumbristas. A esta trama aplica Barbieri una música vibrante, destacan en unos números su brillantez (el preludio y presentación de Lamparilla, las seguidillas etc.....), en otros su sustrato popular (la canción de Paloma, el dúo de Paloma y Lamparilla, el de las majas, las caleseras etc.....) y en todos una orquestación genial, una gracia que no caduca y que componen una obra extraordinaria de las que sin ningún sonrojo pueden competir con buena parte de las óperas. 

Indice de escenas

    Musicalmente la obra se articula en tres actos y en los siguientes números:

Acto I: 1. Introducción “Dicen que en el Pardo, madre”, presentación de Lamparilla y coro general “Salud, dinero y bellotas”. 2. Presentación de Paloma y coro “Como nací en la calle de la Paloma. 3. Terceto de la Marquesita, Don Luis y Don Juan “Este es el sitio”  4. Terceto de la Marquesita, Paloma y Lamparilla! “¡Lamparilla, ¡Servidor!”.  5. Jota de los estudiantes “Ya los estudiantes, madre” y final del actoI.

Acto II: 6. Escena de los guardias “Aquí está la ronda”, guardias, clientes y mancebos “Pobre Lamparilla” y relato de Lamparilla “Mil gracias vecinos”. 7. Dúo de la Marquesita y Don Luis “En esta casa solariega”. 8. Dúo de Paloma y Lamparilla “Una mujer que quiere ver a un barbero”. 9. Seguidillas “En el templo de Marte vive Cupido”. 10. Final del acto II “La puerta de esta casa.

Acto III: 11. Coro de Paloma y costureras “El noble gremio de costureras. 12. Intermedio orquestal. 13. Dúo de las majas “Aquí estoy ya vestida”. 14. Cuarteto y caleseras “El sombrero hasta las cejas”. 15. Coro de costureras y guardias “Aquí están los que buscamos. 16. Final “Y es necesario pedir perdón” y repetición de las caleseras “En entrando una maja”.


Personajes
    Son los siguientes:

Paloma: Simpática costurera enamorada del barbero Lamparilla y protegida de la Marquesita del Bierzo a la que ayuda a salir del enredo político en que se mete. Su papel lo suele cantar una mezzosoprano.
Lamparilla: Barbero y “alma mater” de esta obra. Trapisondista y somático, enamorado de Paloma y por ella le ayuda en la conspiración. Es interpretado por un tenor cómico, con la excepción de Luis Sagi Vela.
Marquesita: Noble que gusta del ambiente popular partidaria de Floridablanca y que conspira contra Grimaldi, pese a estar enamorada de su sobrino Don Luis de Haro. Su papel lo canta una soprano
Don Luis: Sobrino de Grimaldi y rival por tanto de Floridablanca pese a estar enamorado de la Marquesita. El papel lo canta un tenor.
Don Juan de Peralta: Noble conspirador al servicio de Floridablanca. Suele cantarlo un  bajo.
Don Pedro de Monforte: Militar al servicio de Grimaldi. El papel lo canta un bajo.

Discografía

    Señalo las siguientes versiones:

Zafiro 1956 – Dirigida por Enrique Navarro – Cantada por Dolores Pérez, Isabel Garcisanz, Santiago Ramalle, Tino Moro, Ramón Alonso y Juan Pascual.
Alhambra 1958? – Dirigida por Ataulfo Argenta - Cantada por Ana María Olaria, Teresa Berganza, Carlos Murguía, Gerardo Monreal y José María Maiza.
Philips 1968 – Selección dirigida por Igor Markevitch – Cantada por Angeles Chamorro, Carlo del Monte, José Antonio Viñé y Alicia de la Victoria.
Emi-TVE 1969 – Dirigida por Federico Moreno Torroba – Cantada por Mari Carmen Ramírez, Dolores Pérez, Luis Sagi Vela, Francisco Saura, Ramón Alonso y Luis Frutos.
TVE 1994 – Selección dirigida por Enrique García Asensio – Cantada por Inmaculada Egido, María José Martos, Jesús Castejón y María de las Mercedes García.
Audivis-Valois 1994 – Dirigida por Victor Pablo Pérez – Cantada por María Bayo, Lola Casariego. Manuel Lanza, Juan Pons, José A. Sempere y Stefano Palatchi.

Bibliografía

“El mundo de la Zarzuela” de Salvador Valverde
 “Homenaje a Francisco Asenjo Barbieri” estudio de José Luis Tellez en el librillo de la versión de RTVE.
“Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.        
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.      .           
“Historia de la zarzuela”, volúmen I, de Juan Arnau (Zacosa).       
“El libro de la zarzuela” de editorial Daimon.
“Enciclopedia Espasa, tomo 29, páginas 874/5
“Un hombre que se va” de Marcos Redondo  
                       
Marbella, 17 de junio de 2006

Firmado:   Diego Emilio Fernández Alvarez



domingo, 16 de marzo de 2014

EL BAILE DE LUIS ALONSO



La obra

    El sainete EL BAILE DE LUIS ALONSO o “El mundo comedia es” se estrenó, en la segunda sección de las cuatro  que cada noche tenían los teatros de género chico, el 27 de febrero de 1896 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, siendo el reparto del estreno, en sus principales papeles: María Montes en María Jesús, Lucrecia Arana en Juana, Srta. González en Doña Manuela, Julián Romea en Luis Alonso y José Moncayo en Tinoco. Siguiendo a Juan Arnau sabemos que en la noche del 14 de diciembre de 1889 se estrenó en el Teatro Español, un breve sainete de Javier de Burgos con el titulo doble de EL MUNDO COMEDIA ES o EL BAILE DE LUIS ALONSO. El estreno se hizo con sencillez y sin ninguna intención de gran éxito, pues el sainete era un simple fin de fiesta después de la obra importante, un drama de Don José Echegaray titulado LO SUBLIME EN LO VULGAR. Pero la pequeña obra de Javier de Burgos destacó por la pintura de tipos populares y el acierto del lenguaje. La crítica se hizo eco del éxito, y se dijo que aquel cuadro popular estaba rebosando color, exactitud y movimiento. Antonio Vico, director de la Compañía del Español, se lucía recitando los grandielocuentes versos de Echegaray. Pero Julián Romea triunfó después, dando veracidad y comicidad especial al papel de Luis Alonso. No en vano Javier de Burgos, gaditano cien por cien, se había inspirado en un tipo real, un profesor de baile de raza gaditana que existió en Cádiz hacia 1840. Bastante tiempo después, Julián Romea había dejado la comedia por el género chico y dirigía una compañía en el Teatro de la Zarzuela. En 1896, el maestro Giménez le ofreció una obra particular: había puesto música al sainete de Javier de Burgos sin cambiar nada del libro. Sólo había pedido al comediógrafo algunos versos añadidos que vinieran bien para la música. Ya en el sainete original se tarareaban algunos temas de baile, pero de lo que se trataba ahora era de lograr un verdadero sainete lírico, con ocasiones propicias para la garbosa música de Giménez. Con el mismo doble título, EL BAILE DE LUIS ALONSO se estrenó en una función extraordinaria organizada por la Asociación de la Prensa de Madrid. El éxito fue enorme, y la interpretación cantada superó si cabe a la del estreno recitado siete años antes (Por cierto que en la página de cantables de Pepi se encuentra el sainete completo, no sólo los cantables, echarle un vistazo ¡es una joya!).
JULIAN ROMEA
    En las escenas primeras conocemos a María Jesús, que arregla el ambigú y prepara el lugar para las lecciones de baile, y al marqués, que es un viejo verde, en busca de ocasión. También a Doña Manuela, con sus hijas Moma y Quica, que van buscando novio, auxiliadas por su madre. En el primer número musical aparece Luis Alonso. Es curioso recordar la acotación de Javier de Burgos “Este personaje representa de cincuenta a cincuenta y seis años; viste de chaqueta, sombrero de copa de ala estrecha, zapatos de orillo, y habla un tanto amanerado sin caer en la afeminación”. Luis Alonso saluda muy fino a Doña Manuela: “Mi señora intendenta” y a los demás, que proclaman la fama del personaje como profesor de baile. No tarda Luis Alonso en demostrar sus conocimientos de todas las variedades de danza “Es el vasto repertorio de los bailes de salón…..Luego der Congo se trasplantó…Ahora coreado el schottisch verá”. Tinoco es un guitarrista, aficionado al vino, blanco o tinto, y aficionado también a María Jesús, la mujer de Luis Alonso. La corteja y hasta llega a regalarle unos zarcillos, que ha sustraído a Juana, su mujer legítima y hembra bravía. Entre Tinoco y María Jesús se desarrolla un dúo “¡Ay! Comarita de mi vía, capullo de Jericó….Compare cierre usté er pico” en el que el guitarrista declara su pasión y María Jesús trata de resistir sin armar escándalo. En el cuadro, después del famoso intermedio y de la canción de Juana “Ay malhaya la presona que se fía de un gachó”, vemos a los alumnos bailando una brillante polka “Bailar al fin podemos ya, con expansión y libertad”. Reina la alegría, hasta que llega Sánchez, el zapatero de Doña Manuela, reclamando todo lo que se le debe y no tarda mucho en aparecer Juana, “¡Ya estoy dentro! ¡La Tinoca!”, que se ha enterado del asunto de los zarcillos y del cortejo. Viene dispuesta a castigar a su marido y a dejar en evidencia a los dueños de la casa, que permiten tantas aventurillas. Tinoco logra escapar de su mujer envolviéndose en la capa del marqués, pero así recibe una paliza del novio de la cigarrera a la que persigue el viejo verde, y que le confunde con él. El escándalo es impresionante. Luis Alonso repite, como siempre, su frase “el mundo comedia es” y al enterarse del cortejo de Tinoco, afirma: “Mi honor está por encima del honor de Carlos Quinto”. Llega un sereno y la emprende a palos con todos. Así termina el sainete.

    La crítica fue más que entusiasta; “El Liberal” afirmaba que “para Romea se escribió el Luis Alonso”,  “El Imparcial” decía que “la música puesta por el compositor gaditano al sainete de su coterráneo es una verdadera delicia, por su carácter, por su gracejo y por su sobriedad” y “Blanco y Negro” destacaba el papel de Lucrecia Arana que “ha puesto toda su conciencia en la Tinoca. Y de un modesto embolado que hubiera sido en otras manos, en las de ellas ha adquirido el relieve de un primer papel”.

El compositor

El compositor Gerónimo Giménez (grafía de la que él gustaba) nació en Sevilla el 10 de octubre de 1852 y murió en Madrid el 19 de febrero de 1923. La fecha, y aun el lugar, de nacimiento no están exentos de polémica, yo cito los datos del Diccionario de la Zarzuela, contrastados según ellos con la partida de bautismo, pero en la Historia de la Zarzuela de Arnau se cita el año de 1854  y  se hace eco de que en algunos lugares figura como gaditano y nacido en 1858 y tanto en “El libro de la Zarzuela” como en la Enciclopedia Espasa figuran el 10 de octubre de 1854 como fecha de nacimiento. En su niñez se traslada su familia a Cádiz, en donde 1864 ingresa como primer violín en la orquesta del Teatro Principal y en 1866 debuta como director de orquesta. Desde 1874 hasta 1877 está en París estudiando en su Conservatorio donde se relaciona con Sarasate, Chabrier, Lalo, Saint Saens y Debussy al que venció en premio de piano. De vuelta a España, primero en Cádiz y luego en Madrid gana gran prestigio como Director de Orquesta, contribuyendo además a la difusión de la música. Fue Director de Orquesta del Teatro Apolo, del de la Zarzuela, de la Unión Musical Española y de Sociedad Madrileña de Conciertos. Como compositor estrenó ingente cantidad de zarzuelas, la mayoría de ellas, como es habitual en el género, sobre libretos de poca calidad. En ellas destaca su españolismo, pese a su formación parcialmente francesa, y su gracia (fue llamado por Vives el “músico del garbo” y por otros considerado como el antecedente de Falla, así como LA TEMPRANICA precursora de LA VIDA BREVE) y desde la primera EL VERMOUTH DE NICOMEDES (1885) destacaré, sólo por señalar las que me consta que han tenido trascendencia fonográfica, las siguientes: LOS VOLUNTARIOS (1893 y cuyo pasodoble fue exaltado por el espíritu popular a la categoría de himno nacional, como antes había ocurrido con el “Viva España” de Chueca, todo ello según Arnau), EL BAILE DE LUIS ALONSO (1896), LA BODA DE LUIS ALONSO (1897), LOS BORRACHOS (1899), LA TEMPRANICA (1900), EL BARBERO DE SEVILLA (1901, con Miguel Nieto), ENSEÑANZA LIBRE (1901), LA TORRE DEL ORO (1902), EL HÚSAR DE LA GUARDIA (1904 con Amadeo Vives), LA GATITA BLANCA (1905 también con Vives), CINEMATÓGRAFO NACIONAL (1907), EL PATINILLO (1909) y SOLEARES (1919). Desde entonces se produjo su dramático declive, no pudiendo ni siquiera conseguir, como pretendió, una cátedra en el Conservatorio de Madrid, muriendo en la más absoluta pobreza.

El libretista

Francisco Javier de Burgos Sarragoiti (el Diccionario de la Zarzuela convierte equivocadamente el segundo apellido en Larragoiti), nació en El Puerto de Santa María (Cádiz) en 1842  y murió en Madrid el 12 de marzo de 1902. No confundir con el político y escritor Francisco Javier de Burgos y del Olmo, de Motril ni  con Francisco Javier de Burgos Rizzoli, sobrino de nuestro biografiado. Sainetero que iba para Ingeniero de Camino pero al que la muerte de su padre y su vocación destinaron al teatro. Sus obras se distinguen por el gracejo con que están escritas, el acertado movimiento escénico y lo bien dibujado de los personajes. En el campo de la zarzuela destacan sus obras CADIZ con música de Chueca  y Valverde, EL BAILE DE LUIS ALONSO, LA BODA DE LUIS ALONSO Y TRAFALGAR, todas estas con música de Gerónimo Giménez.

Sinopsis

    Cuenta “El Libro de la Zarzuela” que aunque estrenada con anterioridad a LA BODA DE LUIS ALONSO, la acción, situada en el Cádiz de 1840, ofrece una situación posterior en la vida del matrimonio protagonista. Por la vivienda y a la vez academia del famoso profesor de danza Luis Alonso desfilan personas de todas las clases sociales de Cádiz, para aprender el arte del baile. De vez en cuando, el maestro organiza una fiesta en su salón para sus amigos y discípulos, que incluye un banquete y una danza general. La mujer de Luis Alonso, María Jesús, ayuda en todo a su marido. Ambos cuentan con el concurso de Tinoco, guitarrista de la academia, quien ameniza las fiestas con su música. Tinoco está enamorado de María Jesús, y aunque ella no le presta atención acepta del guitarrista unos magníficos zarcillos como regalo. Cada personaje de los que acuden al baile trae consigo una aventura, un problema personal, una tragedia. Mas todo el mundo intenta disimular sus secretos y fingir lo que no es. Así por la casa de Luis Alonso desfilan un marqués viejo pero aficionado aun a las mozas, una viuda interesada en colocar a sus hijas para salvarse de las deudas, la mujer de Tinoco, Juana, que sospecha que su marido quiere engañarla y que busca sus zarcillos…los mismos que el guitarrista regaló a María Jesús. En plena fiesta ser descubren las interioridades de cada uno, incluidas las de Luis Alonso, quien se creía libre de toda culpa. Todo ello causa un gran revuelo y proporciona un fondo moral aleccionador amable y divertido.
El Teatro Principal de Cádiz, situado en la calle Novena y derribado en los años veinte del pasado siglo. escenario de grandes triunfos de Jerónimo Jiménez.
    EL BAILE DE LUIS ALONSO se inicia con un preludio en el que aparece un ritmo de polka, y después de unos acordes de interrupción, una especie de vals. “Mi señora intendenta” es la primera pieza de esta obra en la que intervienen Luis Alonso, María Jesús, Doña Manuela y sus dos hijas. Se prepara una escena de baile que nos presenta en la orquesta  los ritmos de minueto, varsoviana, schottisch, lanceros y bolero “vasto repertorio de los bailes de salón” como dice el propio protagonista. Giménez escribe pequeñas obras maestras de la elegancia y el buen gusto orquestal. Un dúo entre María Jesús y Tinoco: “Comarita de mi vía”, nos conduce después a otro intermedio para la orquesta menos conocido que el de su obra gemela LA BODA DE LUIS ALONSO, pero también bastante divulgado por las orquestas españolas. El oboe lleva en algún momento la parte protagonista de la melodía. Al fondo se oye el sonido de las castañuelas, pero la instrumentación va presentando diferentes voces: comentarios del fagot, tintineo del triángulo, frases serias del metal, trinos del flautín etc. La “Canción de la gitana”, cantada por Juana con vocalizaciones a la flamenca, sigue al intermedio, y a continuación Luis Alonso aparece para cantar una brillante polka tan inspirada como cualquiera de las de Johann Strauss II. El coro se suma a la pieza, comentando las excelencias de la academia de Luis Alonso. Un concertante en el que reside el nudo de la sencilla acción de este sainete lírico se desarrolla con todos los personajes y el coro con ideas musicales en las que se percibe todavía la influencia de Rossini. Unos brevísimos compases concluyen la obra.
   
Índice de escenas

    Zarzuela en un acto con los siguientes números musicales:

Acto único: 1: Preludio. 2: Lección de baile “Mi señora intendenta….Luego der Congo se trasplantó……Ahora coreado el schottisch verá”. 3. Dúo “Comarita de mi vía”. 4. Intermedio. 5. Canción de la gitana “Ay malhaya la presona que se fía de un gachó”. 6. Polka “Bailar al fin podemos ya con expansión”. 7. Concertante “¡Ya estoy dentro! ¡La Tinoca!

Personajes

    Los principales son:    

María Jesús: Mujer de Luis Alonso. Soprano o mezzosoprano.
Juana: Gitana, mujer de Tinoco, en busca de sus zarcillos. Soprano o mezzosoprano.
Doña Manuela: Mujer del Intendente que trata de casar a sus hijas. Soprano
Luis Alonso: Maestro de baile. Tenor.
Tinoco: Guitarrista de la academia que le tira los tejos a María Jesús. Tenor cómico.

Discografía

    Sólo me consta la siguiente versión:

Alhambra 1956 – Dirige Ataulfo Argenta y cantan Inés Rivadeneyra, Teresa Berganza, Carlos Munguía, Gerardo Monreal y Ana María Fernández.

    Del intermedio hay muchas versiones, destacando, además de la de Argenta, la de Igor Markevitch para Philips 1968.

Videograbaciones

    No he encontrado ninguna en el Catálogo de la Biblioteca Nacional, ni tampoco películas en la Base de Datos del Ministerio de Cultura.

Bibliografía

    He utilizado la siguiente:

“El mundo de la Zarzuela” de Salvador Valverde
“Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.        
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.    
“Enciclopedia Espasa”
 “Historia de la zarzuela”, volúmenes I y III, de Juan Arnau (Zacosa).     

Marbella,  5 de diciembre de 2007

Firmado:   Diego Emilio Fernández Alvarez




EL ASOMBRO DE DAMASCO


La obra

    La zarzuela EL ASOMBRO DE DAMASCO fue estrenada el 20 de septiembre de 1910 en el Teatro Apolo de Madrid, siendo los principales intérpretes de aquella noche Rosario Leonís en Zobeida, Julia Castrillo en Fahima, Francisco Meana en Nhuredin, Casimiro Ortas en Ben-Ibhen, Valeriano León en Alí-Mon y Carlos Rufart en Derviche 1º. El éxito fue tremendo, llegándose a las 100 representaciones el 3 de diciembre siguiente, traduciéndose al inglés y estrenándose en el Teatro Oxford de Londres; los cuplés de Alí-Mon, en tiempo de marcha, fueron muy interpretados por las bandas militares en los desfiles. El cronista Ruiz Albéniz “Chispero” relató así el estreno: “EL ASOMBRO DE DAMASCO fue uno de los éxitos más claros que se recuerdan en el género lírico. No hay que decir cómo estaba la sala de Apolo aquella noche. Cuando Pablo Luna empuño la batuta, un rumor de mal contenido nerviosismo y general expectación zumbó en el ámbito teatral. ¿Qué será esto?, se preguntaban los estrenistas. Porque aun cuando en el cartel y programas se calificaba de zarzuela, había transcendido al público que EL ASOMBRO DE DAMASCO de zarzuela tenía muy poco y sí mucho de otros géneros, empezando por el ballet y acabando por la opereta. Pronto empezó a transformarse la nerviosa ansiedad en atención o interés. La silueta de Casimiro Ortas, vestido a la otomana, ya provocó las risas y preparó el ambiente hilarante, que desató y acabó en ovación formidable con la presentación del grotesco Alí-Mon, al que Valeriano León daba toda la necesaria vis cómica.
ROSARIO LEONÍS
 El éxito estaba asegurado. Pero vino el dúo entre la tiple (Rosario Leonís) y el bajo (Francisco Meana), página magistral en la que cabe decir que culminó la inspiración del músico aragonés. La ovación que alcanzó este dúo habrá podido tener en dos o tres ocasiones, a lo sumo, su parigual, pero superarse no se superó jamás. El maestro Luna recibió el homenaje más efusivo del público de Apolo, que sentía por él una extraordinaria simpatía por estar habituado a verle dirigir temporada tras temporada la orquesta del teatro. No disminuyó el éxito en el segundo acto, y a los pocos días EL ASOMBRO DE DAMASCO era popular en España entera”.   
   
El compositor

    Pablo Luna y Carné nació en Alhama de Aragón el 21 de mayo de 1880 y murió en Madrid el 28 de enero de 1942. Era hijo de un teniente de la Guardia Civil. Estudió composición y armonía, pensionado por la Diputación, en la Escuela de Música de Zaragoza y cuando terminó sus estudios dirigió varias compañías de zarzuela hasta que en 1908 fue nombrado Director del Teatro de la Zarzuela de Madrid (este teatro se incendió el 8 de noviembre de 1909 y tardó cuatro años  en reconstruirse), y desde 1914 fue además empresario del mismo en donde emprendió, junto con su socio Arturo Serrano, una campaña a favor de la música española, dando entrada a compositores noveles de tanto mérito como Vives, Falla, Turina, Conrado del Campo, Guridi y especialmente Millán. Desde su primera zarzuela LA ESCALERA DE LOS DUENDES (1904), su actividad compositora fue frenética.

De sus obras detallo casi exclusivamente las que han tenido trascendencia fonográfica, MUSSETA (1908), MOLINOS DE VIENTO (1910), LOS CADETES DE LA REINA (1913), EL ASOMBRO DE DAMASCO (1916), EL NIÑO JUDIO y LOS CALABRESES (1918), BENAMOR (1923), SANGRE DE REYES en colaboración con Balaguer (1925), LA PASTORELA en colaboración con Moreno Torroba (1926), LA PICARA MOLINERA y LA CHULA DE PONTEVEDRA (1928), LAS CALATRAVAS (1941) y su obra póstuma EL PILAR DE LA VICTORIA (1944), con libreto de Manuel Machado.

    Fue quizás el compositor español que más destacó en el cultivo de la opereta española, a la que aportó originalidad de estilo, elegancia melódica, fantasía para la expresión y un cierto exotismo que hicieron decir al maestro Vives que Pablo Luna escribía “música rubia”. Al hablar de Luna como cultivador de la opereta considero de interés releer los comentarios que introduje en la Reseña de KATIUSKA y cuyas generalidades, son también aquí de utilidad.  Sobre este tema genérico hubo hace algún tiempo un esbozo de debate en el Foro Nueva Zarzuela a raíz de la pregunta de algún aficionado y no me acuerdo si fue El Pichi el que explicaba la diferencia entre opereta y zarzuela, pero el tema no fue acotado con rotundidad, yo diría que porque es tema menor que no afecta a la esencia del género y quizás se ha utilizado esa denominación para obras cuyo argumento no se ha desarrollado en el ambiente castizo o regional español, como ocurre por ejemplo MOLINOS DE VIENTO, LA GENERALA, KATIUSKA, EL ASOMBRO DE DAMASCO, etc..... En resumen podríamos decir que, aunque la opereta vienesa se asentaba en dos pilares fundamentales: la ambientación exótica y distante sobre la base de una ingenua trama amorosa y las edulcoradas melodías a ritmo de vals y ambos elementos se detectan en algunas obras de Luna según lo cual su opereta está todavía más cercana al espíritu vienés que lo estuvo luego la de Sorozabal, no es menos cierto que también se vislumbran ya en el compositor aragonés los caracteres que el Padre Sopeña advirtió en el músico vasco: alejamiento de la procacidad arrevistada dotando de una elegancia a sus partituras que impulsó  a Vives a denominarla “música rubia” y observar que, bajo el ropaje de la forma opereta, se esconde la verdadera zarzuela: el acento sobre la romanza, sobre lo emotivo.

Los libretistas
A. PASO CANO
Antonio Paso Cano, nació en Granada el 9 de septiembre de 1870 y murió en Madrid el 11 de julio de 1958. Estudió Derecho pero se dedicó al periodismo y al teatro, como autor y como director de escena. Muchas de sus obras fueron en colaboración con otros autores. En el campo de la zarzuela destacan EL BATEO y LA ALEGRIA DE LA HUERTA, de Chueca, EL ASOMBRO DE DAMASCO, EL NIÑO JUDIO y BENAMOR, de Luna y LA LEYENDA DEL BESO, de los maestros Soutullo y Vert.
JOAQUIN ABATI D.

    Joaquín Abati Díaz. Nació en Madrid el 29 de junio de 1865 y allí murió el 30 de julio de 1936, de padre italiano y madre española, cursó Derecho obteniendo sobresaliente en todas las asignaturas y varias matrículas de honor; cuenta el Espasa que al tiempo que preparaba oposiciones a Abogados del Estado escribió y publicó “Respuestas a los temas…..” de dicha oposición, dándose la paradoja que todos los que obtuvieron plaza en la misma habían estudiado su libro, pero el autor no logró plaza, decidiendo no ejercer su profesión y dedicarse a la literatura, llegando a ser de los más fecundos y graciosos autores españoles. Fue miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y tres veces Presidente de la Sociedad General de Autores de España. Escribió más de cien obras, muchas de ellas pertenecientes al género lírico y en bastantes ocasiones en colaboración, con Arniches, Martínez Sierra, Jardiel Poncela y, sobre todo, Antonio Paso. En el campo de la zarzuela triunfó con EL TREBOL de Serrano y Valverde, TIERRA POR MEDIO de Chapí y algunas más pero sobre todo con EL ASOMBRO DE DAMASCO de Luna. Hizo incluso sus pinitos como compositor con LAS VENECIANAS.
       
Sinopsis

La acción se inicia en una plaza pública en Damasco. Fahima, tiene una tienda de esencias mágicas, y está vendiendo a un grupo de mujeres; en la tienda de medicamentos, que hay a  su lado, el médico Ben-Ibhen atiende a varios enfermos y heridos. Al marcharse todos los clientes y quedar vacía la plaza llegan dos hombres, que piden hospitalidad a Fahima, y luego una mujer lujosamente ataviada que, con el rostro oculto a la usanza musulmana, se aproxima a la tienda de la vendedora. Se descubre al llegar junto a Fahima, y ésta, con alegría, descubre en ella a su amiga Zobeida, casada con Omar, un comerciante de Mosul. Zobeida, muy consternada, refiere a su amiga la enfermedad de su esposo y sobre todo la ruina a que han llegado debido a su mal negocio. Zobeida dice a la amiga, que su viaje a Damasco se debe a que un vendedor llamado Ben-Ibhen tiene una antigua deuda de mil dinares de oro con su marido, y hoy este dinero se necesita urgentemente para la enfermedad de Omar, y aunque no existe ningún documento para confirmarlo, espera que Ben-Ibhen reaccione como corresponde a su honradez y amistad con Omar. Fahima lleva a Zobeida ante Ben-Ibhen, y éste recuerda la deuda y está dispuesto a pagarla; pero curioso, pide que antes le sea mostrado el rostro de la mujer que deberá llevar el dinero. Zobeida se descubre, y Ben-Ibhen queda maravillado ante su belleza. Dice a la mujer que le entregará el dinero si consiente en acudir por la noche a su trastienda. Al desaparecer el médico, las dos mujeres, maldiciendo la suerte de Zobeida, se van a la tienda de Fahima. Entonces aparece el cadí de Damasco, Alí-Mon, con varios soldados, y lee un decreto del Gran Visir en el que se pide, vivo o muerto, la captura del terrible corsario Ka-Fur. Zobeida piensa que el cadí podrá hacer justicia, y sale a su encuentro, explicándole lo ocurrido; pero Alí-Mon, lo mismo que el médico, queda prendado de la belleza de ella, y sugiere, a cambio de la obtención del dinero, la misma exigencia que Ben-Ibhen. Nuevamente desalentada, y negándose, Zobeida se retira con su amiga, y ésta le dice que el único que puede hacerle justicia es el Visir en persona. Mientras, el cadí se ha acercado a la tienda del médico para hablar con él, y cuando va a reprocharle su conducta con la esposa de Omar, le distrae un ruido de tumultuosa gente y, ante sus propios ojos aparece, portado en un lujoso palanquín, el Gran Visir Nhuredin. La muchedumbre le rodea y aclama reverenciosa. Zobeida piensa que es aquel el mejor momento para pedir justicia, y se acerca al Visir refiriéndole su desgracia. Pero al descubrirse ante él, el Visir queda también trastornado por su belleza. Zobeida, otra vez desazonada, se aparta de él,  y entonces, uno de los hombres que pidieron la hospitalidad de Fahima, le aconseja que cite separadamente a los tres hombres, aquella misma noche, en la casa de Fahima, que se halla en las afueras de la ciudad. Así lo hace la mujer.

El acto segundo transcurre en una habitación de la casa de Fahima, donde varias esclavas se esmeran en adornar y acicalar a Zobeida. Un gran banquete aguarda a los tres citados. El primero en llegar es Ben-Ibhen. Zobeida, muy solícita, sale a su encuentro, pero nada más empezar a hablar se hace anunciar Alí-Mon. Consternado, Ben-Ibhen finge que se halla allí para reconocer a Zobeida, que sufre una repentina dolencia. Alí-Mon lo cree así, pero no finge su mal humor. Entonces aparece el tercer citado, el Visir, que se encuentra sorprendido ante la presencia de los dos hombres. Nada más empezar a pedir explicaciones, llega corriendo un esclavo para avisar que en las proximidades de la casa se halla el corsario Ka-Fur y sus hombres, cuyo único deseo es cenar  y descansar allí. Zobeida, rápidamente, ordena a los tres hombres que se disfracen de esclavos, para no ser reconocidos y capturados por el bandido. Así lo hacen, y entra Ka-Fur, muy cubierto, con sus hombres. Se inicia el banquete que Zobeida prepara para los tres citados, y una vez finalizado, Ka-Fur demuestra que, a pesar de los disfraces ha reconocido al médico, al Cadí y al Gran Visir. Ben-Ibhen, intentando salvarse, dice que no tiene inconveniente alguno en pasar a engrosar las huestes del corsario, puesto que, en realidad, es tan deshonrado en su profesión de médico como el propio corsario. Siguiendo su ejemplo, Alí-Mon confiesa que él tampoco hace justicia si no es a cambio de un favor, y finalmente el Visir revela que hace todo lo posible por extraer el dinero del pueblo, ya que el Califa no está enterado de nada de aquello. Zobeida, mientras tanto, ha reconocido en Ka-Fur a uno de los hombres que le aconsejara aquella mañana, pero la sorpresa es general cuando Ka-Fur, despojándose de su siniestra indumentaria, resulta ser el Califa en persona, cuya costumbre de ir peregrinando disfrazado por el país, a fin de conocer la verdad, le ha salvado esta vez de tres hombres indeseables. El médico, el Cadí y el Gran Visir son despojados de todos sus bienes, y éstos entregados a Zobeida.   

    En narración de “El libro de la Zarzuela” leemos que EL ASOMBRO DE DAMASCO empieza con un curioso solo de clarinete que presenta el tema con que se inicia el canto del coro en la primera escena. No puede decirse que la música sea oriental en este primer tema, pero no tarda en aparecer el “color local” que nos traslade al Damasco de opereta que fue el marco de esta obra de Luna. Un generoso uso del triángulo y de la percusión contribuye a crear este ambiente, así como las melodías serpenteantes de los distintos grupos instrumentales. Sigue ahora una página orquestal bien instrumentada y un tanto meditativa. De pronto surge, de mano de la trompeta, una página mucho más agitada y convencional, propia del mundo de la opereta, que incluye el canto del coro con el tenor cómico. Más serio resulta el número que viene a continuación, con el canto de la perfumista primero con el coro y luego en forma de canción “Yo he descubierto un perfume”, en la que el coro también interviene. Es una página bastante lograda. Ben-Ibhen, el tenor cómico, vuelve a intervenir con sus chistes sin interés, con las dos sopranos en un trío bastante variado. El clima de opereta reaparece en el gracioso número del cadí “Soy Alí-Mon, soy el cadí”, con abundantes intervenciones del metal y decorativas frases del clarinete. Más hierética resulta la presentación del visir, su dúo con la soprano adquiere un carácter sumamente atractivo cuando el visir empieza a intentar la seducción y prorrumpe en una romanza de gran belleza “Esto que pides aquí y que esperas de mi”, con un delicado acompañamiento de arpa y cuerda en pizzicato. Es una página exquisita que nos compensa de tantas otras malogradas por una comicidad trasnochada. Entra tras la romanza la soprano con un tema emparentado con el del visir que este repite nuevamente en su forma original. Cuando la soprano cae en la cuenta de la seducción el dúo continúa en un clima de agitación hasta el final, en que la orquesta toma el tema amoroso de la romanza y lo va repitiendo como fondo de las suplicas de la protagonista, que modifica levemente el tema. El acto termina con la “zambra de las almeas” que vuelve a permitir la presencia de la danza, fundamental en el género, y concluye con la presencia del coro para cerrar el telón con la orquesta recordando el tema del dúo de la seducción.
REPRESENTACION TEATRO DE LA ZARZUELA - 1916

En el segundo acto una especie de marcha, más occidental que oriental reemplaza al coro, y después de ella se inicia otro número instrumental, en el que el oboe evolucionará de modo similar al de un instrumento oriental. El protagonismo pasará después al clarinete y perderá su carácter oriental al pasar a la cuerda, convirtiéndose en exponente de un hermoso tema de ritmo pausado, sobre un fondo de oboe plañidero. Entra ahora la voz de las sopranos “Por esta noche nada de velos” mientras al fondo se arrastra misteriosamente el clarinete. Un ritmo agitado de aspecto orientaloide presenta a un coro femenino “Sultana de los amores” muy zarzuelero en su forma. Sigue presente en muchos instantes el clarinete. La página resulta, en general, ágil y graciosa. Una página de tenor cómico y soprano “Musulmana apetitosa” viene a formar un dúo cuya música es más interesante que el texto. Sigue lo que el propio tenor anuncia como “la danza de la Meca” con lo que volvemos a estar en pleno pseudos-orientalismo. Sigue otro dúo cómico “Allá van los preceptos que ordena el Corán” de tema frívolo y chistes de poca gracia. La música, amable, rescata la escena en lo que cabe.

Índice de escenas

    Zarzuela en dos actos con  los siguientes números musicales:

Acto I 1. Preludio, voz lejana “Ya el sol por el oriente su luz asoma” y escena “¡Alto! Dejad ya de gritar y atentos escuchad…..Yo he descubierto un perfume”. 2. Terceto “Danos pronto algo…..Merezco tus rencores merezco tus enojos……Bien mirado estoy quedando como un gran sinvergonzón”. 3. Cuplés de Alí-Mon “Soy Alí-Mon, soy el Cadí, lo único bueno que entre la turba de funcionarios existe aquí….Soy el ser más inflexible”. 4. Presentación de Nhuredin “Viva, viva Nhuredin”, dúo “Esto que pides aquí....Ven a mis brazos mujer” y zambra de las almeas “Que bailen las almeas….Baila odalisca hermosa….Baila, baila musulmana”.

Acto II: 5. Escena “Por esta noche nada de velo” y cantadoras de Palmira “Sultana de los amores…..Tus ojos tienen Zobeida”. 6. Dúo cómico de Ben-Ibhem y Zobeida “Musulmana apetitosa…..A la Meca te llevo mi vida montada en camello….La joroba molesta un poquito pero hay que aguantarse”. 7. Cuplés del Corán “Allá van los preceptos que ordena el Corán”. 8. Final.

Personajes

    Los principales son:

Zobeida: Esposa de Omar, de extraordinaria belleza, acosada por todos. Soprano.
Fahima: Perfumista y amiga de Zobeida. Soprano.
Ben-Íbhen: Médico algo “sinvergonzón”. Tenor cómico
Alí-Mon: Cadí con una vara justiciera muy peculiar. Barítono.
Nhuredín: Gran Visir que quiso “hacer justicia” a Zobeida. Barítono.

Discografía

    Basado sobre todo en la sección discográfica de esta página web detallo las versiones siguientes:

Zafiro 1954 – Dirige Enrique Navarro y cantan Dolores Pérez, Luis Sagi-Vela, Antonio Martelo y Santiago Ramalle.

Alhambra 1955 – Dirige Ataulfo Argenta y cantan Lina Huarte, Toñy Rosado, Manuel Ausensi, Gerardo Monreal, Arturo Díaz Martos y Carlos Munguía.

    Entre las versiones históricas, todas ellas del dúo de Zobeida y Nhuredín, cita el Diccionario de la Zarzuela, la de Rosario Leonís y Francisco Meana (intérpretes del estreno) y la de Emilio Sagi-Barba y Luisa Vela para La voz de su amo en1916 que, a juicio de Martín de Sagarmínaga, es “decididamente inferior” a la que Ofelia Nieto y un impresionante Marcos Redondo grabaron para Odeón en 1931, digitalizada hace unos años por Blue-Moon.

Videograbaciones

    No figura ninguna en el catálogo de la Biblioteca Nacional, como tampoco ninguna película en la base de datos del Ministerio de Cultura.

Bibliografía

    He utilizado la siguiente:

 “Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.        
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.    
“Historia de la zarzuela”, volúmen II, de Juan Arnau (Zacosa).     
“Enciclopedia Espasa”,
“Luna” obra de Angel Sagardía Sagardía publicado en 1978 por Espasa Calpe.

Marbella,  8 de diciembre de 2007

Firmado:   Diego Emilio Fernández Alvarez

Del Autor

Este espacio esta dedicado a las RESEÑAS de las obras que conforman el Género Zarzuelero, y que es posible gracias al magnífico trabajo de investigación realizado por nuestro colaborador Don DIEGO EMILIO FERNANDEZ ALVAREZ, a quien agradecemos su presencia, prestigiando nuestro Blog.

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